Querido amigo

Eres el recibimiento de mis mañanas 
Y la despedida de “buenas noches”,
Eres el que se sienta a contemplar la nada
Acompañándome en mis tristes melancolías,
Sabes lo que hago y nunca me miras con reproche,
Incluso si yo hago algo malo,
Te sientas junto a mí mientras me inunda el llanto,
No existe otro ser igual…
Y no te aprecio lo suficiente,
Pero eres mi amigo y cuando te sonrío…
Mueves tu cola y das un salto.

Marie Col

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