El bolígrafo

Si no tengo palabras
Tal vez sea que no me queda tinta,
O tal vez es todo una gran pesadilla,
Un enorme miedo,
Un enorme sueño.

Tal vez no hay más tinta,
Pero aún me quedan palabras,
Aún quedan historias no contadas.

Esas que escondo debajo de la cama;
Me siento distinta
Porque guardo dentro de una caja
Las memorias que me agobian.

Cuando callo, todo escondo,
Aunque existen ocultas allí mil palabras,
No me queda tinta,
Y me cansa la mano de escribir
Aquello que me hizo sufrir,
Pero me quedan los sueños de niña.

Los miedos crecieron tan grandes como ellos,
La ambición se siente más grande aún,
Y crece la distancia entre la persona que fui
y yo.

Busco en las gavetas los bolígrafos
encontrando páginas en blanco,
Parece que no quedan palabras,
Parece que no tengo nada que decir,
Y es que no encuentro cómo contar
En el silencio sepulcral.

Las palabras que gritan en la caja,
Las voces del pasado que hablan,
Los miedos que me protegen,
Los sueños que me empujan
A buscar otra salida.

¿A quién le cuento entonces?
Si las letras no se entienden,
El bolígrafo no tiene tinta,
Las palabras se me escapan,
Las páginas se tiñen de negro
y mi pasado me persigue
Incluso si no está...