Las verdades de la vida son las más profundas,
Las más dolorosas,
La verdad es severa aunque algunos digan que cura el cáncer,
Deberían saber que el tratamiento es doloroso,
Deberían estar de acuerdo con la tranquilidad de un pasado borroso,
Deberían aceptar que no quiero hablar de mi,
Quiero hablar de ti,
De tu vida,
Porque a nadie le importa la mía,
La mía fluctúa entre ondas lentas,
La mía se oculta detrás de una capa tranquila,
Un horroroso monstruo rojo se oculta detrás de mis ojos,
Un horroroso monstruo rojo se alimenta de mis temores,
De las situaciones desesperantes se aprovecha…
¡Se aprovecha y sale!
Se escapa de mi interior rasgando mi piel y dejándome sin rostro,
Con el pecho a toda máquina,
Con el cerebro pulverizado,
Con mis emociones atontadas,
Me convierto en un monstruo que no siente,
Al no le importa cuánto aterra cuando ruge,
Cuando abre su boca y lanza la verdad a todos.
Ese monstruo que nació hace mucho,
Años después de mi nacimiento,
Lo enterré tan pronto salió,
Pero me temo que es más fuerte que yo,
Y aunque duele, arde y desgarre,
Es la cura que aparece cuando la necesito.
Marie Col