Las olas me susurran tu nombre,
Y yo me hago la que no escucho,
Tú vuelas en mis recuerdos
como gaviota buscando tierra,
Yo, soy el pez que nada en la orilla,
Desprevenida me agarras
y me sacas del agua,
Sin respirar, te miro,
y me doy cuenta que,
Mi corazón está en peligro.
Lo que me importa es escribir de vez en cuando con un té, café o vino. Depende del día, la hora y el momento; simplemente escribir. El resto de las cosas son para sobrevivir, pero escribir... escribir es parte de mí.
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