Más me refresca la brisa del hielo
que el saludo actuado,
Soy mala, soy dura, soy cruel,
Otros piensan que me quejo demasiado,
No espero que nadie me entienda
Como antes añoraba con esperanzas y expectativas,
Ahora sólo sé que los vicios y escapes
Son más dulces que la verdad.
Algunos juzgan, otros ignoran,
Todos somos iguales,
Nadie se salva de la neutralidad que tanto fastidia
a quien siente que el fuego le quema,
Como hoy, que me queman todos estos recuerdos,
Sentimientos y dolores incompletos,
Incompletos, sin un singular momento de inicio o final.
A veces se pierde un poco la cordura
sólo por existir,
Algunos, por cosas tontas,
Otros, por cosas que partirían en mil pedazos
cualquier corazón,
y esperamos que los mismos remedios funcionen por igual,
Sólo hablarlo, sentirlo, llorarlo, embriagarlo...
Y el amor...
¡Oh, el amor!
¿Qué sería de nuestra vida sin amor?
Que nos empuja a ser mejores,
A creer que existe una salida a todos los problemas,
Porque el amor más importante
No viene del padre, la madre, el hermano, hermana,
Viene de adentro,
Y ocurre, a veces, que aún careciendo el amor de todos esos...
Carezco de mi propio respeto.
Y regreso, al frío de verano,
que viene de una nevera,
que compro en cualquier tienda,
y que antes no necesitaba,
Pero ahora, que todo duele más de lo que esperaba,
Es lo único que me hace sonreír.