Me tiemblan las piernas,
No son fuertes para aguantar mi peso,
¿O será que cargo con demasiado?
Porque cuando Hyde sale...
No hay forma de detenerle,
Y yo me grito a mí misma,
¡Despierta, por favor!
Pero no me salva mi raciocinio,
Y no me salva nada,
Y la noche parece inmensa,
En un espacio infinito donde apenas soy un punto en el plano,
Y todos los demás forman líneas,
Que a su vez forman figuras,
Y yo soy un simple punto,
El Universo no tiene respuesta,
Y los otros me dicen que así es la vida,
Hasta el día que me muera,
Y me niego a creer que tan feo todo fuera,
Y no sé ni qué decir cuando me preguntan,
Y no sé qué hacer cuando me miran,
Y no sé cómo posar para no parecer rara,
Y no sé cómo caminar sin parecer un animal enfermo,
Y me pierdo en preguntas interminables,
Me pierdo con mis ideas y mi corazón ya no las aguanta,
Mis problemas me inundan cual si fuese una ciudad costera,
Atlantis, pero madera podrida en vez de tierra.
Lo que me importa es escribir de vez en cuando con un té, café o vino. Depende del día, la hora y el momento; simplemente escribir. El resto de las cosas son para sobrevivir, pero escribir... escribir es parte de mí.
Ver todas las entradas de Marie Col