Fuego

Si te veo, fuego,

Me gustan los incendios,

Las llamas del alma,

Esas que se extinguen cuando llueve,

Pero regresan cuando sale el sol,

Y en las noches compiten con la luz lunar,

Soy un incendio,

Soy un arma,

Soy la defensa de tu calma,

El calor frente al insoportable frío,

Soy el fuego de tu alma.

No me llaman ya,

Me han dejado ir,

Me han dejado atrás,

Pero soy fuego y no me extingo con una gota de agua,

Sobrevivo las noches,

Los vientos soplan, me avivan,

Muero y revivo entre madera, la maleza se quema,

Carbón que se apaga, pero sopla fuerte y vuelve la llama,

Soy eso que muere y revive cada vez,

Cuando parece que se acabó el combustible,

Vuelvo a encender,

No soy fácil de entender,

Ni fácil de destruir,

Porque yo destruyo a mi paso,

A la vez que abro caminos entre bosques,

Doy luz y ahuyendo al mal,

A bestias sin corazón,

Por eso dicen que la llama es infernal.

Soy yo, un fuego…

Una llamarada con vida que tiene miedo,

Que duele cada herida,

Porque soy las cosas que quemo,

Aquello que uso,

Soy, pero dejo de ser y me apaga la arena,

Arena de los miedos, arena cubre sueños.